El uso del vídeo online se ha vuelto imprescindible en cualquier campaña de marketing y debemos considerarlo como un instrumento más, el cual ha tenido un gran crecimiento en los últimos años.  Este auge se debe en gran medida al nacimiento de Internet y a todas las facilidades que ha supuesto, como la plataforma de vídeos YouTube o las redes sociales.

Actualmente, los recursos audiovisuales suponen un 78 % del contenido total que se consume en la red. Según estudios realizados por CISCO Systems, se prevé que en el año 2019 el tráfico de vídeos supondrá entre un 80 y 90 por ciento de los contenidos totales. Además, las empresas han confirmado que el éxito y el público que se consigue con el material audiovisual no tienen precedentes.

Son precisamente estos datos los que animan a incluir está técnica en las campañas de marketing online. El video es un formato que atrae a los usuarios, un formato dinámico y atractivo que es capaz de captar la atención del espectador sin demasiados esfuerzos.  La sociedad actual ha facilitado en cierto modo ese crecimiento, pues el continuo uso de las redes sociales ha hecho que se vuelvan necesarias, ya que inciden en un gran número de personas. Esto conlleva un aumento de consumidores potenciales a los cuales se les acerca, sin demasiado esfuerzo, el contenido que desde las marcas se quiere mostrar.

Todas estas variables favorecen y  ponen a disposición de la empresa muchos más recursos factibles para contar la misma información que en un texto, es decir, en un solo minuto de video cabe la misma información que en 1.8 millones de palabras. Además, el video activa lo que se denomina la memoria visual, que favorece el recuerdo de lo visualizado, mucho más que la lectura de cualquier texto.  Hay estudios que demuestran que el 80% de los usuarios recuerdan mucho mejor una marca después de haber consumido videos de la misma.

Una cosa hay que tener en cuenta a la hora de escoger está herramienta y es que los espectadores no soportan demasiado tiempo delante de un video que tenga una duración prolongada y más si son únicamente de publicidad. Los formatos más apropiados son los que producen Vine o Instagram,  ya que tienen la medida justa para ser visualizados de manera rápida y cómoda a través de los Smartphone o Tablets y ser compartidos con el resto de usuarios, con lo que nuevamente se abre el campo de recepción.

Otro dato a destacar es que el uso del video mejora el SEO global de la marca. Dado que los videos tienen una mayor capacidad de generar interés, llamando la atención del usuario, hace que se incremente el tiempo de permanencia en la página web. Ese tiempo extra beneficia su posicionamiento en los buscadores de internet. En concreto, multiplican por 50 las posibilidades de aparecer en la primera página de los motores de búsqueda, comparado con cualquier otra clase de contenido.

En definitiva, el video se ha posicionado como el modo de comunicación preferido por los usuarios, puesto que no solo reciben información en menos tiempo, sino que también tienen la posibilidad de visualizarlo de primera mano.

La producción de esta herramienta no es necesariamente cara, ya que el contenido de un video destinado a redes sociales o blog no implica grandes producciones profesionales. Únicamente debe tratarse de un video creativo y atrayente, es decir, debe tener una buena dosis de creatividad e imaginación. Por ello resulta tan rentable para las empresas, porque no supone demasiada inversión, es efectivo en el público y consigue un mayor número de visitas a la web que puede suponer un aumento de ingresos.

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